¿Qué hacer?

El viernes 13 de diciembre estuvimos en la librería La Lumbre en el coloquio en torno al libro ¿Qué hacer?, de Nikolái Chernyshevski, traducido y editado por Ediciones Akal. La presentación corrió a cargo de Mª Ángeles López, editora de Akal, y en la conversación posterior participaron la directora de la serie Literatura eslava, Gala Arias, y la investigadora social Carolina Meloni.

Ediciones Akal, con una trayectoria de más de 40 años, es un grupo editorial independiente que cuenta con diferentes sellos, pero fundamentalmente dedicado a las ciencias sociales y las humanidades. En una apuesta por rescatar clásicos de la literatura universal, Akal recupera obras únicas, pequeñas joyas que no tienen necesariamente que ser las obras más importantes de sus autores, sino que su valor estriba en que aportan algo especial, que tienen algo que las distingue entre todas las demás.

En este caso, ¿Qué hacer?, la obra de Nikolái Chernyshevski, se distingue del resto y resulta, en cierto modo, revolucionaria porque está protagonizada por una mujer. El propio Chernyshevski lo reconoce: «El tema es el amor y una mujer es la protagonista. […] Eso es bueno, incluso si la novela es mala». Pero, en realidad, el amor es algo superfluo en la novela. ¿Qué hacer? narra la historia de Vera Pávlovna, hija mayor de una familia de clase baja que pretende utilizar su belleza para casarla con un rico heredero y así salir del ostracismo. Pero Vera decide tomar el control de su vida y revelarse. Para ello crea un taller de costureras a modo de cooperativa con el objetivo de tener independencia económica.

Mª Ángeles López, editora de Akal, Gala Arias, traductora y directora de la serie Literatura eslava, y Carolina Meloni, investigadora social.

El libro está escrito en 1863. Nikolái Chernyshevski se encontraba confinado en la cárcel acusado, al parecer sin fundamento, de provocar una serie de incendios que asolaron San Petesburgo. ¿Qué hacer? se enmarca en una corriente literaria militante, con influencias utópicas y con un claro componente social. A pesar de haber pasado desapercibida en España, sirvió de inspiración a Tolstói —quien tomó prestado el título para una de sus obras morales fundamentales— así como para los protagonistas de la Revolución rusa de 1917: uno de los tratados de Lenin lleva también el mismo título. No en vano, los sueños de Vera Pávlovna ejemplifican la toma de conciencia de la protagonista, con elementos identificables más tarde en la literatura revolucionaria. Chernyshevski constata que no es un literato al uso, ya que se trata de un influyente teórico político que destaca por su activa militancia.

Y dentro de esta conciencia social, muy avanzada para la época, sorprende que Chernyshevski apueste por una heroína proletaria, en contraposición a su coetánea Madame Bovary, la protagonista burguesa de Flaubert. Tal y como se ha dicho, lo más interesante es presencia de la figura femenina en la obra, no solo limitada a Vera Pávlovna, así como la moderna estructura del taller de costureras que impulsa. No se trata de una novela realista, sino utilitarista y responde a la máxima de que para crear algo primero hay que imaginarlo. Sin ir más lejos, Carolina Meloni trae a colación la experiencia organizativa de las mujeres en la Fábrica de Tabacos de Madrid, en el madrileño barrio de Lavapiés. Las trabajadoras de la tabacalera constituyen un claro ejemplo de lucha y valor de un grupo de mujeres que fueron claves a la hora de conseguir mejoras sociales y laborales en el sector industrial. En estos talleres, las mujeres se organizaban para formarse, hacer un fondo común por si una caía enferma, tenían guarderías… Se podría hablar de una revolución desde los cuidados.

La obra puede considerarse un germen del feminismo que llega a nuestros días. Se trata de un esbozo del «hombre nuevo» —mujer, en este caso—, investido de valores éticos y que hace de su vida un proyecto político. De hecho, el libro describe una vida cotidiana rutinaria y anómala: sin sexo ni pasión en su matrimonio, Vera y su marido comparten sin embargo una ideología. Y es que todo es político, incluso —o sobre todo—, el matrimonio. O como más tarde popularizaría Kate Millet: lo personal es político.

Aunque con un tono que tanto Carolina Meloni como Gala Arias califican de «parco», y rechazando los tópicos de las novelas de la época, Chernyshevski hace uso de la ironía para dirigirse al lector durante la novela, más concretamente a las lectoras, a las que considera «más inteligentes». Adelantado como lo fue a su tiempo, quizá ya intuyó que son las mujeres quienes más leen.

Tras el coloquio se dio paso al público y el acto finalizó con una copa de vino. Muchas gracias a Ediciones Akal por acercarnos a un autor tan influyente aunque desconocido para el gran público en España y a la librería La Lumbre, siempre tan hospitalarios.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar