El sábado 30 de noviembre tuvo lugar Oda a Tolstói, actividad encuadrada en la III edición del ciclo Voces Rusas que se desarrolló en el Bastardo Hostel. A lo largo del acto se hizo un repaso a las principales obras del novelista, ensayista y filósofo ruso, al tiempo que estas eran enmarcadas en su época y puestas en relación con la deriva de la propia vida de Lev Tolstói, indiscutible genio universal de las letras.
Primera Persona estuvo allí y así os lo contamos.

El evento, organizado por Cuna Literaria, contó como invitada de honor con la reputada crítica y traductora de literatura rusa Selma Ancira, que ha traducido buena parte de su obra, así como con la presencia de tres grandes editoriales independientes que llevaron su catálogo tolstoiano: Acantilado, Reino de Cordelia y Nórdica Libros.

Macarena Berjano, de Cuna Literaria, y Selma Ancira, abrieron el acto ante una sala repleta de un público entregado. Se trató más bien de un acto coral en el que participaron más de una docena de personas y el que se alternó la lectura de fragmentos escogidos de diversas obras de Tolstói —Guerra y paz, Anna Karénina, La historia de un caballo, Relatos de Yásnaia Polyana, Resurrección, Confesión y ¿Cuánta tierra necesita un hombre?, entre otras—, con pequeñas actuaciones de la artista escénica y actriz de origen ruso y ucraniano Ksenia Guinea, que nos deleitó con dos piezas inspiradas en «El baile de Natasha» (Guerra y paz) y Sonata a Kreutzer.

Berjano y Ancira demostraron tener amplios conocimientos no solo de la obra del autor sino también de su vida y nos obsequiaron con algunos datos interesantes, unos sabidos y otros menos, como por ejemplo el hecho de que sus relatos recogieran tantos datos autobiográficos, o que Anna Karénina se inscribiera en un momento de crisis existencial del autor: Tolstói no dudó en mostrar, sin tapujos, el desgaste de las relaciones de pareja tras el matrimonio, fruto de su propia búsqueda del amor ideal. También queda patente su obsesión por encontrar, a través de su obra, el sentido de la vida: «Los hombres prefieren las tinieblas a la luz». Una búsqueda que le lleva a preguntarse: «¿Y si toda mi vida, mi vida consciente, ha sido de hecho lo que no debía ser?». Tampoco puede obviarse la particular crisis religiosa del escritor ruso y que se puso de manifiesto sobre todo a partir de Confesión.

Pero sin duda el momento álgido del encuentro fue aquel en el que el auditorio pudo escuchar la voz de Tolstói, recogida por él mismo con un fonógrafo que le regalaron. El escritor ruso escribió El lobo para uno de sus nietos y posteriormente se grabó mientras lo narraba. Selma Ancira nos ayudó con la traducción de una manera divertida. Una auténtica sorpresa.

(Fotografía: ©Vovi Letaunt)
En la parte final se proyectó un documental de Tolstói en vida, comentado al mismo tiempo por Selma Ancira. Para concluir los DJ Purple & Mayo se encargaron de poner el ritmo a la jarana literaria, clausurando de esta forma una estupenda velada que fue tan interesante como original.
