«El miedo es peor que el castigo, porque este es algo determinado y, por severo que sea, no se puede comparar con el temor que despierta en nosotros lo incierto, una tensión espantosa, que no conoce límite»
Stefan Zweig
Aquí tenemos otra novela corta y de gran intensidad de Stefan Zweig. El austriaco se desenvuelve a las mil maravillas también en este contexto. En el caso que nos ocupa se trata de la historia de Irene Wagner, una mujer que lleva una placentera vida burguesa junto a su marido y sus dos hijos. Pero Irene tiene un amante y un día esa tranquilidad se verá alterada con la aparición de una misteriosa mujer que descubre su infidelidad y la empezará a chantajear.

A partir de ese momento, se romperá esa apacibilidad de Irene, y el temor y la angustia a ser descubierta, coparán su día a día. Nuestra protagonista quedará prisionera de un sentimiento mucho peor que el propio castigo: el miedo.
Zweig es un exquisito retratista de sentimientos y emociones humanas. Propone una interesante y profunda introspección del ser y enseguida sabe meter al lector en la historia y dejarlo sumido en el ansia por conocer el desenlace de la misma.
